11 de mayo de 2007

El tétrico Sanatorio de Agramonte


Situado en pleno centro del parque natural del Moncayo, el sanatorio de Agramonte fue creado en los años 30 para enfermos de tuberculosis y enfermedades pulmonares. Más adelante pasó a ser gestionado por las hermanas de la caridad y por eso la mayoría de las pacientes eran mujeres.

En 1978 cierra sus puertas definitivamente y a partir de entonces se convierte en centro de historias de apariciones, psicofonías que expresan dolor y enfermedad, reuniones de magia negra y todo tipo de investigaciones paranormales.

Se hacen hasta convocatorias nocturnas para acudir videocámara y grabadora en mano a captar sonidos e imágenes de ultratumba.

Hace algún tiempo se profanaron las tumbas del cementerio. Para algunos fue a causa de algún ritual de magia negra realizada en este misterioso lugar, para otros fue un robo por ladrones que pretendían encontrar algún objeto de valor. A causa de estos hechos se trasladaron los restos al cementerio de San Martin.
Incluso los amantes del cine de terror han sucumbido al misterio de este hospital utilizándolo en sus rodajes de exteriores para largometrajes y cortos.

Algunos de los proyectos que se han planteado para el futuro de este tétrico hospital son convertirlo en taller de interpretación, aula de la naturaleza o incluso en una hospedería... a ver quien es el guapo que pasa la noche allí.

1 comentario:

Txavi dijo...

Soy de Tarazona y he estado muchas veces en el Sanatorio.
La verdad es que antes daba mucho miedo adentrarse alli porque muchas cosas como baños, colchas, somieres, puertas y ventanas permanecían tal y como las dejaron en su tiempo pero, hace ya un par de años que alguien se dedicó a destrozarlo. Decidieron vallarlo pero aún se puede entrar. No hay más que abrir la puerta de la valla que no tiene ni candado.
Se ha especulado mucho sobre los orígenes del Sanatorio. Existe la leyenda de que fue un hotel de lujo en los años 20 y que durante la guerra todo el personal y los huéspedes fueron violados y asesinados...nadie parece tener pruebas de esto. También dicen que no es normal que haya tantos cambios de temperatura de unas habitaciones a otras pero sí, es normal, hay habitaciones bajo tierra y allí hace frío. En cuanto a las tumbas profanadas, según tengo entendido allí enterraban solo a las monjas que cuidaban de los enfermos ya que había temor de que la tuberculosis se contagiara después de muerto y decidían incinerar a los enfermos fallecidos. Sea como sea yo he entrado en ese cementerio (saltando la tapia), es un cementerio muy pequeño con unos cuantos nichos. Cuando yo fuí(hace al menos dos años) había muestras de haber quemado tumbas, solo quedaban pequeños zapatos y curiosamente, en uno de los nichos había un cuerpo que parecía intacto, no le faltaba ningún hueso...